sábado, 24 de octubre de 2026

La diosa del mar

El gigante de los mares
ofusca crespones grisáceos,
demacra su resonar ronco
en oleaje tremebundo.

Marinos desgarran maderos,
la barca inclina velamen,
en suplica extienden sus ruegos,
quien soberano calme avatares.

Es que una dama gime en la orilla,
moribunda desvanece en la arena,
es el mar quien quiere salvarla
jadeante su pureza desvela.

Saciedad se perfila en seda
ahuyentando agonía a lo lejos,
se mezcla esencias en abrazos,
se muestra pasión sin espera.

Con la diosa en el mar
el gigante se aquieta, enamora
èl, simplemente ama, se entrega.
La barca regala en estela,
corona de espuma blanca.








Miriades