martes, 26 de febrero de 2013

Vivencia



Un vuelo de pájaro
suave viento en el valle
silencio misterioso
que se viene y se va.

Sendero solitario
riachuelo cristalino,
con su leve susurro
de sosiego y de paz.


Suave aliento del alma
gran pasión y deseo,
brota de mis entrañas
tu amoroso recuerdo.

Dos jóvenes tú y yo
amantes y sinceros
dulces y apasionados,
inquietos como el viento.

Seguimos los dos juntos
con nuestro amor eterno. 

Imma

domingo, 17 de febrero de 2013

“Marinero” (mi amigo)




Para el timón, la mano con firmeza
y el rumbo mantenido.

En el mar interior
navega en paralelo
la emoción del marino
por espuma de besos, de caricias
y oleaje amoroso.



lunes, 4 de febrero de 2013

Canto al amor



Si definimos lo lírico como expresión de lo subjetivo,
si como fusión del mundo exterior con el mundo del “yo” íntimo,
si como desarrollo de un tema inmóvil a través de sucesivas variaciones,
si la utilización de la naturaleza como movimiento del ánimo del poeta,
si como ensimismamiento en una imagen, en una idea sobre la que se vuelve,
si como el empleo de la sugerencia y la alusión en lugar del lenguaje directo,
si como poesía capaz de llevarnos a la identificación, a la simpatía con los sentimientos y emociones del poeta...

Tu poema, querida Maggie, es lirismo en estado puro.




 

Amor, suave como la uva,
que vas embriagando mi corazón,
eres tan dulce y frágil como una
amapola de primavera.

Amor, eres como un vuelo
de aves que trinan en los horizontes,
donde crecen las rosas azules
de mar tranquilo.

Amor, tú que galopas en una yegua
dormida, donde cae la noche
se ven las estrellas que bailan
y susurran al viento.

Amor, espiga de harina blanca
como tu alma, que toca el aire,
enredando sueños de fantasías,
tocando corazones dormidos.

Amor, canto de verano florido,

sutil como luciérnagas volando
por los aires tocando corazones,
tu cantar es como un lirio que moja
el rostro de un amanecer.

Amor, que iluminas los caminos
de una noche silenciosa callada,
se siente el llanto del eco que
devuelve las lagrimas caídas.

Amor, canto al alba del aire,
tú que llenas mi vida, canto
de luna plateada en un riachuelo
sediento de amar. Amor, tu risa

y tu llanto son míos.

 
iorana
.....
 








En este poema:

-El amor “embriaga el corazón” de la autora). “Llena la vida” de la autora poeta. La autora hace suyos “su risa y su llanto”. Han aflorado nítidos las emociones y los sentimientos.

-Uva, amapola, rosas, aves, mar, yegua, viento, estrellas, espiga, luciérnagas, noche, amanecer, caminos... Todo un mundo exterior, exhaustivamente descrito, fundido en lo íntimo del yo. No es el objeto de la autora este rico mundo exterior, sino su sujeto individual, su estado anímico, su sentimiento amoroso.

-Todo lo externo se nos hace presente como movimiento del ánimo de la autora. De ahí la personificación de la naturaleza. Cada uno de los elementos enumerados, aparecen personificados, tienen vida y cualidades humanas.

-No ocurre nada, no hay una historia, son sucesivos momentos estáticos, en sucesivas series emotivas. El amor como tema, desarrollado en variaciones y relaciones nuevas convergentes.

-Ensimismada la autora en el tema amoroso, vuelve a él en cada una de las estrofas, sugiriendo, aludiendo en un lenguaje lleno de imágenes, comparaciones y metáforas, paralelismos y encabalgamientos, anáforas...

-La polimetría de sus versos y la ausencia de rima proporcionan a la urgencia que tiene la autora por el peso del contenido amoroso, un cauce apropiado de libertad total para una expresión que no puede ni quiere entretenerse.

Felicidades, Maggie. Ante la belleza de tus versos, ante la buena poesía, surge espontáneo ese milagro, donde por simpatía nos identificamos en sentimientos y comulgamos las mismas emociones.
………

viernes, 25 de enero de 2013

Víctor, mi hermano




Te traigo hasta aquí con gozo inmenso. Significas para mí, potenciado a la enésima, todo lo que la palabra significa. ¡Hermano! No lo explicaré más, porque la palabra es pobre y el intento desvirtuaría la hermosura y la plenitud. Para nosotros solos este remanso de agua cristalina. Te quiero y nada añadiré.

ME GUSTARÍA

Me gustaría regresar para acariciar lo que ya tuve;
detenerme para amar lo que no amé.
Llegar a ser, sin diluirme como azucarillo
y estar allí de donde nunca debí huir;
para que tus manos pudieran tocar,
y no ser reflejo de la nada.
Me gustaría saber que todavía existes,
escuchar el murmullo de tu tránsito
como ola antes de romperse,
y dejarlo vagar para llenarlo todo.
Percibir silencio en aureolas,
más allá del olor a jazmín de tu cuerpo,
y empapar el mío para alejar los ruidos que me inundan.
Me gustaría encontrar los ojos
que se perdieron en el deseo,
manejar la llave que da cuerda a la llama,

ser reloj de sol en tus arenas.
Me gustaría volar y derramarme
en la tierra por donde tú has pasado,
y sembrar cada huella con un pedazo de mi carne.
Me gustaría arrancar la estrella
que pulula negra en tanta noche oscura,
y dejarla a tu puerta para inyectarle la luz de tus pupilas.
Me gustaría traspasar el umbral de mi cuerpo
y buscar otros con bocas delirantes
que gritaran tu nombre a los oídos del espacio.
Me gustaría ser vino escanciado
en la copa de tu fantasía
para mojar los labios que palpitan ansiosos de beberme.
Me gustaría encontrar lo que escribió el destino
con dedos rojos de carmín        
al pasar por el fuego de la pasión.
Adivinar lo que musita el viento
al seguir la estela que dejaron los cuerpos abrasados,
los poros suspendidos.
Me gustaría desnudar el alba y llevarla sin peso
para exhalar sin prisas
el resplandor que tú le embriagaras.
Encender ojos apagados
que se fueron como elefantes
a la senda del eterno reposo.
Me gustaría ser banda sinfónica de pájaros,
adentrarme en la garganta de la nieve,
perforar la saliva del miedo,
llenar de trinos ostinatos cálidos.
Me gustaría repetir:
te quiero, te amo, lo siento,
y no alejarme nunca…

Víctor
……..            


Supe de tu llegada por un jersey azul
y dos caramelillos,
que alguien dejo en tus hombros para mí.
-Mira qué pequeñito, dale un beso-
Llegué a tu naricilla y a tu frente rosada;
el contacto fue cálido, dormías.
Te peinaron con raya, ¿Te imaginas?
Olías a una mezcla
de talco, de colonia y niño nuevo.

Y supe que eras tú, querido hermano.

Pasaron muchos años y sigues para mí
siendo dulce regalo
de azul y caramelos, de cálido contacto.
Con raya todavía recién hecha
te sigo viendo hoy
y me sigues oliendo a gratísima mezcla
de talco, de Farala y niño nuevo,
que se me regaló un veintitrés de marzo
de un venturoso año del Señor.

Félix